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¿Cuánto cuesta construir una ciudad inteligente?

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No existe un precio único para construir una ciudad inteligente. Algunos proyectos se lanzan con presupuestos modestos para mejorar algunas intersecciones. ¿Otros? Son ciudades totalmente nuevas, planificadas desde cero, con un coste de miles de millones y décadas de desarrollo. La diferencia suele radicar en qué se construye, dónde y por qué.

Si buscas una idea realista del costo real de construir una ciudad inteligente, desde la fibra y los sensores hasta la infraestructura digital completa, estás en el lugar correcto. Analicémoslo por escala, alcance y los factores ocultos que impulsan las cifras por encima de lo esperado.

 

¿Qué es una ciudad inteligente?

Una ciudad inteligente utiliza tecnología, datos e infraestructura conectada para mejorar la calidad de vida de sus residentes. Combina herramientas digitales con sistemas físicos para gestionar el tráfico, el consumo energético, los servicios públicos y el impacto ambiental de forma más eficiente. El objetivo es lograr una vida urbana más sostenible, ágil y eficiente mediante el uso de sensores, análisis de datos y sistemas inteligentes para respaldar las operaciones diarias y la planificación a largo plazo.

Cómo determinar el coste medio real de construir una auténtica ciudad inteligente

Construir una ciudad inteligente no es barato. Dependiendo del tamaño, la ubicación y la ambición del proyecto, los costos totales de construcción pueden variar desde unos pocos millones de dólares para una zona piloto hasta más de 100 mil millones de dólares para una ciudad a gran escala construida específicamente para ese fin. Y estas cifras no son solo teorías. Se basan en proyectos planificados como Quayside en Toronto y en marcos de planificación cualitativa propuestos por instituciones como la Escuela de Negocios de Harvard.

Pero comencemos con una línea de base clara. No hay un precio universal, pero este es el rango aproximado:

  • Pequeñas zonas piloto o distritos:$5 millones a $50 millones
  • Mejoras en ciudades de tamaño mediano (100.000 a 300.000 habitantes):$200 millones a $2 mil millones
  • Modernización de grandes ciudades (más de 1 millón de habitantes):$2 mil millones a $20+ mil millones
  • Nuevas ciudades inteligentes en zonas verdes:$5 mil millones a $100+ mil millones

Se trata de un espectro amplio, y con razón. Los costos de una ciudad inteligente no se limitan a la superficie. Se determinan por la escala del proyecto, la madurez de la infraestructura, la pila tecnológica, el panorama regulatorio y el tipo de "inteligencia" que se construye.

 

Qué hace que una ciudad sea “inteligente” (y por qué es importante para la elaboración de presupuestos)

Las ciudades inteligentes utilizan la tecnología para mejorar el funcionamiento de los sistemas urbanos. Esto incluye el tráfico, los servicios públicos, la seguridad, la gobernanza y los servicios. Sin embargo, no todas las ciudades inteligentes invierten en los mismos aspectos.

Algunas ciudades apuestan por la IA y el análisis predictivo para mejorar la respuesta de los sistemas de transporte o las fuerzas del orden en tiempo real. Otras priorizan el desarrollo de redes de IoT que monitorizan los niveles de residuos, el consumo de energía y los sistemas de agua en todos los barrios. También se prevé una fuerte inversión en infraestructura 5G y de banda ancha para garantizar una conectividad digital fiable y rápida. 

En lugares centrados en los servicios públicos, las redes y los medidores inteligentes son clave para modernizar el suministro de electricidad y agua. Para una mayor coordinación, muchas ciudades establecen centros de comando centralizados que supervisan las operaciones y responden a los eventos en el momento.

Otros, especialmente en regiones de baja densidad o en desarrollo, pueden priorizar la automatización básica o servicios localizados como señales de tráfico y Wi-Fi público.

¿En resumen? Cuanto más conectada, coordinada y con mayor uso de datos aspire una ciudad, mayor será el precio.

El papel de la IA en las decisiones de construcción de ciudades inteligentes

Cuando las ciudades comienzan a desglosar los costos de construcción de ciudades inteligentes, una de las primeras preguntas es si la analítica avanzada y la IA realmente tienen sentido financiero. Desde nuestra perspectiva en IA superior, Solemos ver la IA no como una capa adicional llamativa, sino como una forma de reducir la incertidumbre en la planificación y las operaciones a largo plazo. Los sistemas de tráfico inteligente, el mantenimiento predictivo de los servicios públicos, la previsión de la demanda energética o la detección temprana de fallos en la infraestructura se basan en bases de datos sólidas y modelos cuidadosamente diseñados, no en software genérico.

Trabajamos en sistemas basados en IA que respaldan precisamente este tipo de decisiones. Esto a menudo implica ayudar a las partes interesadas de la ciudad a evaluar dónde están disponibles los datos, dónde están fragmentados y si la IA es la herramienta adecuada. En muchos proyectos de ciudades inteligentes, el mayor riesgo de costo no reside en el hardware en sí, sino en suposiciones erróneas sobre el uso, el crecimiento o el comportamiento. Un modelado cuidadoso y una validación incremental pueden evitar una costosa sobreconstrucción y reducir los costos operativos a largo plazo una vez que la ciudad esté operativa.

En la práctica, este tipo de trabajo suele realizarse por fases. Empezamos con un enfoque pequeño, a menudo con un conjunto de datos limitado o un caso piloto, y comprobamos si un enfoque basado en IA realmente aporta valor antes de ampliarlo a toda la ciudad. En el caso de grandes proyectos de construcción de ciudades inteligentes, este enfoque ayuda a mantener los presupuestos bien ajustados. En lugar de limitarse a grandes inversiones iniciales, los responsables de la toma de decisiones pueden alinear el gasto en tecnología con los resultados reales, ajustar los planes con antelación y evitar que las complejas ambiciones de IA se conviertan en sobrecostes más adelante.

 

Categorías presupuestarias básicas en la construcción de ciudades inteligentes

Ya sea que esté renovando una ciudad antigua o construyendo desde cero, la mayoría de los presupuestos de ciudades inteligentes se desglosan en una combinación de:

  • Infraestructura física:Carreteras, viviendas, redes energéticas, edificios.
  • Infraestructura digital:Fibra, nodos 5G, sensores, servidores.
  • Software y plataformas:Análisis, cuadros de mando, sistemas de datos.
  • Dispositivos y hardware:Metros, cámaras, postes inteligentes, kioscos.
  • Integración e implementación:Interoperabilidad y diseño de sistemas.
  • Operaciones y mantenimiento:Costos de la nube, equipos de soporte.
  • Formación y gobernanza:Dotación de personal, capacitación, cumplimiento legal.

Veamos con más detalle algunos de los costos unitarios típicos involucrados.

 

Desglose típico de costos por componente

A continuación se presenta una descripción general de los rangos de precios promedio para los componentes clave de las ciudades inteligentes, según estimaciones de planificación y estudios de casos:

ComponenteCosto estimado
Red de retorno de fibra óptica$20,000 – $100,000 por km
Nodo de celda pequeña 5G$5,000 – $30,000 por sitio
Sensores IoT (aire, tráfico, servicios públicos)$50 – $1,000 cada uno
Farolas LED inteligentes$300 – $1,200 por unidad
Semáforos y controladores inteligentes$10,000 – $50,000 por intersección
Centro de mando urbano$1 millón – $50 millones
Red inteligente (por hogar)$300 – $1,500
Autobuses eléctricos$500,000 – $1.2 millones cada uno
Infraestructura Wi-Fi pública$10,000 – $100,000 por área

Tenga en cuenta que esta tabla solo cubre hardware e infraestructura. Las plataformas de software, la integración de datos y el mantenimiento a largo plazo suelen duplicar o triplicar el gasto inicial.

 

Comparación del tamaño de las ciudades inteligentes: desde proyectos piloto hasta ciudades completas

Las distintas iniciativas de ciudades inteligentes conllevan perfiles de costos muy distintos. A continuación, se muestra cómo se comparan típicamente.

1. Proyectos piloto y zonas de innovación

Estos experimentos a pequeña escala suelen abarcar un solo distrito o función, como un corredor de movilidad inteligente o un centro urbano con IoT. Su objetivo es validar la tecnología y medir el retorno de la inversión (ROI) antes de escalar.

  • Costo típico:$5M – $50M
  • Periodo de tiempo:1-3 años
  • Meta:Prueba de concepto

2. Mejoras en ciudades de tamaño mediano

En ciudades con una población de entre 200.000 y 500.000 habitantes, las mejoras suelen centrarse en los servicios públicos, la movilidad, la seguridad pública y las plataformas de datos. Estas ciudades suelen construir de forma gradual a lo largo de una década.

  • Costo típico:$200M – $2B
  • Periodo de tiempo:5-10 años
  • Meta:Modernización de toda la ciudad

3. Remodelaciones en grandes ciudades

Piense en Nueva York, Londres o Singapur. Se trata de renovaciones masivas en múltiples departamentos, que a menudo implican operaciones basadas en IA, planificación de resiliencia y plataformas integradas.

  • Costo típico:$2B – $20B+
  • Periodo de tiempo:10-20 años
  • Meta:Sistemas integrados, digitales primero

4. Ciudades inteligentes en zonas verdes

Las ciudades enteras construidas desde cero se clasifican en una categoría diferente debido a su excepcional escala y complejidad, con estimaciones de costos citadas públicamente que alcanzan aproximadamente entre 1000 y 500 mil millones de dólares. Estos desarrollos combinan la construcción física a gran escala con tecnología avanzada y conllevan un mayor riesgo de ejecución que los proyectos tradicionales desde cero.

  • Costo típico: $5B – $100B y más
  • Periodo de tiempo: 15-30 años
  • Meta: Nuevo modelo urbano construido específicamente

 

Ejemplo del mundo real: Westown, Sudáfrica

Westown, una ciudad inteligente en construcción en KwaZulu-Natal, Sudáfrica, cuenta con un presupuesto estimado de $805 millones y está planificada para un plazo de 15 años. El desarrollo está diseñado como un área urbana de uso mixto, que combina viviendas residenciales con espacios comerciales, a la vez que integra tecnología en los servicios clave. Sus planes incluyen sistemas inteligentes para la gestión de residuos y servicios públicos, además de coordinación del tráfico en tiempo real y apoyo a las fuerzas del orden mediante infraestructura digital.

Una vez en pleno funcionamiento, se espera que la ciudad cree más de 23.000 empleos y genere alrededor de 1 millón de T/T26 millones de ingresos anuales. Aun así, Westown no es el primer intento de Sudáfrica en este tipo de proyecto. Iniciativas anteriores, como la Ciudad Inteligente de Lanseria, demuestran que incluso los planes bien intencionados pueden estancarse sin una financiación constante y una gobernanza sólida. El éxito de una ciudad inteligente depende tanto de la ejecución como de la visión.

 

¿Qué influye más en el coste final?

Cada proyecto de ciudad inteligente tiene su propia huella financiera, pero hay algunos factores que constantemente hacen que los costos suban o bajen:

Principales impulsores de costos

La adquisición de terrenos y la zonificación suelen consumir una gran parte del presupuesto, especialmente en nuevos desarrollos, donde los derechos de propiedad, los permisos y las aprobaciones de planificación pueden extender los plazos y los costos. En las ciudades existentes, la integración de sistemas inteligentes con la infraestructura heredada supone otro gasto importante, ya que las redes antiguas rara vez se diseñaban para admitir datos en tiempo real o automatización. La ciberseguridad y la gobernanza de datos también aumentan el costo total, ya que los sistemas conectados requieren marcos sólidos de protección y cumplimiento normativo desde el principio. 

Además, la complejidad de la tecnología en sí y la necesidad de que los diferentes sistemas funcionen correctamente pueden incrementar el gasto inicial y continuo. La participación pública y los procesos regulatorios pueden parecer menos técnicos, pero con frecuencia ralentizan los proyectos y aumentan los costos. Finalmente, los gastos operativos a largo plazo, como los servicios en la nube, las licencias de software y la capacitación del personal, suelen subestimarse durante la planificación inicial.

Áreas de riesgo a tener en cuenta

Un riesgo común es la dependencia de un proveedor, donde las ciudades se vuelven dependientes de sistemas propietarios cuya modificación o reemplazo posterior es costoso. Los sobrecostos son otro problema frecuente, generalmente causados por la falta de claridad en el alcance del proyecto o por cambios en los requisitos una vez iniciada la construcción. Las iniciativas de ciudades inteligentes también pueden verse afectadas por una implementación desigual, con algunos departamentos avanzando mientras que otros se quedan atrás, lo que genera deficiencias e ineficiencias. 

Pueden surgir preocupaciones sobre la privacidad y desafíos legales si se implementan tecnologías de vigilancia sin garantías claras ni la confianza pública. Finalmente, la naturaleza estrechamente conectada de la infraestructura inteligente implica que una sola falla del sistema puede interrumpir múltiples servicios a la vez, lo que convierte la planificación de la resiliencia en una parte crucial del presupuesto, aunque a veces se descuida.

Cómo planificar un presupuesto urbano inteligente (sin perder la cabeza)

Algunos consejos prácticos de presupuestación que permiten ser realistas:

  • Comience modularmente:No hagas todo a la vez.
  • Validar con anticipación:Utilice MVP y pilotos para probar suposiciones.
  • Presupuesto de abajo hacia arriba:Multiplique los costos unitarios, no los porcentajes del PIB.
  • Permitir contingencias:10-20% para pilotos técnicos, 20-40% para ciudades completas.
  • Seguimiento de métricas de ROI:Como el costo per cápita, el ahorro de energía y la reducción de la congestión.
  • Plan de reemplazoLos dispositivos electrónicos tienen un ciclo de vida de entre 7 y 15 años.

 

Reflexiones finales

La construcción de ciudades inteligentes es costosa. Pero no se trata solo del precio. Se trata de si la inversión se alinea con el valor público real, la sostenibilidad a largo plazo y el contexto local. Algunas ciudades necesitan fibra óptica y automatización. Otras simplemente necesitan formas más inteligentes de gestionar el agua o los residuos. No todas las ciudades tienen que ser un gemelo digital ni una potencia de datos.

Las inversiones más inteligentes son aquellas que resuelven los problemas adecuados a la escala adecuada, con suficiente flexibilidad para crecer y adaptarse con el tiempo.

Si está planeando una ciudad inteligente, comience desde abajo, construya iterativamente y nunca olvide que las personas, no los sensores, son las que necesitan vivir en lo que está construyendo.

 

Preguntas frecuentes

1. ¿Cuál es la forma más económica de iniciar un proyecto de ciudad inteligente?

Empieza poco a poco. En serio. Una zona piloto con objetivos concretos, como mejorar el alumbrado público o añadir semáforos inteligentes, puede costar menos de 10 millones de dólares. No es una gran inversión, pero te da una prueba de su valor antes de escalar. Las ciudades más inteligentes no solían intentar hacerlo todo a la vez.

2. ¿Por qué algunas ciudades inteligentes cuestan entre 100 y 140 mil millones?

Porque construyen desde cero. Ciudades nuevas como The Line no solo instalan tecnología, sino que también urbanizan terrenos, construyen carreteras, construyen viviendas e instalan infraestructura desde cero.

3. ¿Cuánto tiempo se tarda en construir una ciudad inteligente?

Desde unos pocos años hasta varias décadas. Las zonas piloto pueden estar operativas en 2 o 3 años. Las ciudades inteligentes a gran escala, especialmente las que se encuentran en zonas totalmente nuevas, suelen planificarse con una duración de 15 a 30 años. No se trata solo de construcción, sino de integración, pruebas y ajustes a medida que la ciudad crece.

4. ¿Qué parte del presupuesto suele subestimarse?

Operaciones y mantenimiento a largo plazo. Todos presupuestan hardware y software, pero menos tienen en cuenta el coste de los servicios en la nube, los equipos de datos, las actualizaciones del sistema o el ajuste de los modelos de IA. Estos costes se acumulan, especialmente después del tercer año.

5. ¿Quién suele pagar la construcción de ciudades inteligentes?

Depende. Los gobiernos municipales suelen financiar las primeras fases, pero inversores privados, promotores y asociaciones público-privadas suelen intervenir para obtener financiación a mayor escala o a largo plazo. Los ingresos posteriores provienen de las tarifas de servicios públicos, los servicios o la venta de terrenos.

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